15-09-2015
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La tiorba de Daniel Zapico fue la encarga de cerrar la edición 2015 del festival de música y patrimonio EnClaves con Puertas Abiertas que organiza el Área de Cultura de la Comarca Hoya de Huesca|Plana de Uesca. Este concierto de clausura, que fue presentado por Beatriz Calvo, consejera de cultura de la Comarca, tuvo lugar el sábado 12 de septiembre a los pies de extraordinario retablo gótico de la Colegiata de Bolea, uno de los más visitados recursos del turismo cultural que posee la Hoya de Huesca.
Daniel Zapico interpretó con su tiorba, un laúd barroco, piezas de los siglos XVII y XVII, en una brillante actuación que sustituyó a la programada inicialmente, en agosto, cuando un desafortunado percance de última hora, la rotura de una cuerda del instrumento, impidió que pudiera realizarse.
Por esta edición del festival han pasado siete formaciones, desde la Orquesta del Reino de Aragón que inauguraba el ciclo con su actuación en la plaza General Alsina de la ciudad de Huesca hasta el concierto de ayer en la Colegiata de Bolea. Entre ellos formaciones de prestigio internacional como El Trovar, qe llenó el Museo Diocesano de Huesca con su música de Purcell o la apuesta por el reencuentro de jóvenes valores locales que desarrollan su carrera musical en el norte de Europa, David Lobera y Leire Antoñanzas quienes también llenaron el aforo de la ermita de Sabayés.
En esta edición ha tenido una gran presencia la música culta hecha en Aragón, donde se desvelan cada año magníficos músicos y formaciones que están alcanzando proyección a nivel nacional e internacional, como la arpista zaragozana Isabel Maicas, que desarrolló su espectáculo en Pertusa o la combinación de voz y guitarra a cargo de Ana Cristina V. Pimpinela y Juan Blas Arellano en Murillo de Gállego.
En total, más de dos mil asistentes a un festival que busca el contacto con el patrimonio artístico y monumental de la Comarca y que hace de su localización una seña de identidad, obligando incluso a la búsqueda de espacios tan singulares como la atalaya medieval de Santa Eulalia la Mayor, donde el sonido del cuarteto de saxofones Novus 12.1 llenó de sugerentes melodías.