01-09-2014
Zaragoza.- MercoFraga, el mercado de fruta en origen del Bajo Cinca, ha reiterado hoy a través de su director Juan José Orries la necesidad de que el sector frutícola acometa una reflexión profunda encaminada a modificar sus estructuras, con el objetivo de reducir su vulnerabilidad ante las crisis desencadenadas por factores externos como la que se ha vivido este verano.
“Es un buen momento, porque el sector está unido y concienciado. Debemos reunirnos todos y abordar una reestructuración del sector para que situaciones como la que hemos vivido no generen problemas tan graves”, ha explicado Orries.
La recomendación del director de MercoFraga llega tras la publicación el pasado día 29 de agosto del segundo reglamento de ayudas a productores de frutas y hortalizas de la UE afectados por el veto ruso.
El segundo reglamento, destaca el director de MercoFraga, mejora la situación de manera importante, aunque quedan pendientes de solución algunas cuestiones: “Esto es lo máximo que se puede conseguir de Bruselas. Ahora entramos en otra fase en la que el sector podrá realizar peticiones al Estado o al Gobierno Autonómico”.
En este sentido ha destacado que, para la zona, lo importante es que “hasta ahora, no había más soluciones que destinarlo a distribución gratuita previa transformación en zumos principalmente o enviarlo al compostaje. La fruta que iba a distribución gratuita se pagaba a 26,9 céntimos y la de compostaje, a 13,5. Ahora, con el nuevo reglamento, los melocotones que se destinen a compostaje se pagarán a 20 céntimos. Es una vía que se abre y es importante, porque las fábricas de zumo están saturadas de producto”, ha reiterado Orries.
En la zona, a fecha de hoy, queda por recolectar un 10% de la producción según ha estimado Orries y existe también un millón de kilos pendiente de entrar en las fábricas para su conversión en zumos para bancos de alimentos.
Las vías de salida de esa producción son tres: la distribución gratuita ya citada, la conversión en compost (20 céntimos por kilo para el productor) o la venta.
La fruta de calidad sale al mercado y la de calidad media tiene más problemas.
Para la fruta que no absorbe el mercado queda la conversión en zumos para distribución gratuita o el envío a una planta de compostaje. La conversión en compostaje tiene como ventaja su carácter inmediato y la transformación en zumos, que implica mayores ingresos, pero como contrapartida exige conservar la fruta excedentaria en cámaras durante diez o doce días, “porque las industrias ahora están saturadas”, ha explicado el director de MercoFraga.
Una de las cuestiones que quedan pendientes es la necesidad de dar salida a la fruta de agricultores no vinculados a una Organización de Productores de Frutas y Hortalizas, ya que el reglamento fija que las toneladas que se destinen a compostaje se pagarán a 20 céntimos el kilo en caso de productores vinculados a estas y a 13,5 si se trata de productores individuales.
El concejal delegado de Agricultura del Ayuntamiento de Fraga, José Ignacio Gramún, insistió la semana pasada en la necesidad de mantener la unión en un sector fundamental para la economía local: “Hay un problema de fondo y para solucionarlo hay que hilar muy fino. Hace falta buscar alternativas en materia de cultivos y por eso hemos activado proyectos como el campo experimental. Hace falta localizar variedades que tengan más posibilidades y, sobre todo, buscar nuevos mercados”, ha explicado.