20-08-2014
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Zaragoza.- Con el profesorado que facilita el Instituto de Patrimonio Cultural de España, esta semana ha empezado el curso de restauración de pintura de caballete en Albarracín, que cuenta con la participación de diez alumnos, el máximo de cada curso.
Los pupilos son de procedencias diferentes. Hay algunos de Aragón, otros de Valencia, Castellón, Madrid, Barcelona, Valladolid, Segovia.
El curso se desarrollará hasta el día 5 de septiembre, completando los 20 días que dura cada uno de los programas.
Lo práctico de estos cursos es que permiten la atención de patologías en obras diferentes de carácter pictórico y mueble. Los trabajos se van a centrar en algunas de las tablas que quedaron pendientes del retablo de la nueva capilla de la catedral, perteneciente al siglo XVI, y que no pudieron ser atendidas por los participantes del pertinente curso de restauración de retablos, así como varias obras anónimas, y con patologías diferentes.
Según han señalado desde la organización del curso, son muestras muy formativas, extraídas del almacén de la misma catedral. En anteriores cursos, estas obras fueron sometidas a un previo trabajo de conservación y catalogación de obras pictóricas.
Los cursos con los que finalizará el ciclo son: el de restauración de documentos primero, y el restauración textil después, con el que finalizará el programa formativo de este año, completando 16 ejercicios consecutivos de aplicación, apoyados sistemáticamente por el Inaem.
Gracias también a este ciclo, Albarracín es una referencia en el ámbito de restauración mueble, que permitió incluso, la instalación novedosa de un Centro de Restauración en la localidad, dependiente de esta Fundación.