15-04-2014
Zaragoza.- 2,29 metros. Eso es lo que llegó a medir Fermín Arrudi, conocido como el Gigante de Sallent o de Aragón. Nació en esta localidad oscense en 1870 y falleció a los 43 años. Gracias a su altura, el Gigante de Aragón viajó por Europa, América y África convirtiéndose en el mejor embajador de la historia de Sallent de Gállego.
Aunque el Gigante ya cuenta con una calle en la localidad, el Ayuntamiento ha querido rendir un nuevo homenaje a Fermín Arrudi con una estatua que ha realizado el escultor Pedro Larraz. Se ha fundido en bronce y se ha hecho a tamaño natural para que tanto vecinos como visitantes puedan ver y sentir cómo era estar al lado de uno de los personajes más ilustres de la localidad.
La estatua se ha hecho en base a fotografías y datos que han facilitado al escultor los descendientes del Gigante. La concejal Lucia Guillén ha asegurado que la escultura “refleja cómo era Fermín, sus rasgos físicos, su altura, su diámetro corporal, etc.”.
“Es una escultura muy real con la que los descendientes del Gigante están también muy emocionados”, ha añadido Guillén. La obra ha supuesto un coste de 20.000 euros y ha estado financiada al 80% por la Diputación de Huesca.
Aunque no se sabe con seguridad, se cree que el Gigante sufrió gigantismo. Según Guillén, “los casos de gigantismo tienen unos rasgos muy característicos que en Fermín casi no se notaban porque era una persona proporcionada y todo en él era grande. Aún así se cree que sí que padeció esta enfermedad”.
En estos momentos la escultura ya está en Sallent de Gállego pero permanece tapada hasta que este miércoles, a las 17.00 horas, se inaugure la estatua de forma oficial. En el acto intervendrá la Rondalla de Sallent, de la que en su día formó parte el Gigante de Aragón.